De Plasencia a ‘La Odisea’ de Nolan: el salto al cine de Grúas Eugenio

Ariane Herrera 13/08/2026

La empresa placentina encontró en Marruecos una nueva línea de negocio ligada al cine y ha terminado participando en algunas de las mayores producciones internacionales. 

Grúas Eugenio llegó a Marruecos buscando trabajo en plena crisis económica y acabó encontrando allí un negocio que nada tenía que ver con sus planes iniciales. Más de una década después, las máquinas y operarios de esta empresa de Plasencia han participado en producciones como Juego de Tronos, Gladiator 2 o el último proyecto de Christopher Nolan.

Diego Hernández, copropietario de Grúas Eugenio, ha pasado por los micrófonos de Más de Uno Plasencia para contar una trayectoria que comenzó en el sector de la construcción y que terminó llevando a la compañía hasta algunos de los grandes rodajes internacionales realizados en el país africano.

Marruecos abrió una puerta que no estaba prevista

La llegada a Marruecos se produjo en 2013. La crisis había obligado a buscar nuevas oportunidades fuera de España y Grúas Eugenio se desplazó hasta Uarzazate para trabajar en la construcción de una gran planta termosolar. La ciudad, conocida por concentrar numerosos estudios y rodajes internacionales, terminó abriendo una posibilidad que la empresa no había contemplado.

Una productora contactó con ellos porque necesitaba alquilar una plataforma aérea. La propuesta no convenció demasiado en un primer momento. «Al principio les mandamos al cuerno», recuerda Hernández. La insistencia y las condiciones ofrecidas terminaron haciendo que aceptaran el trabajo.

Aquel encargo permitió descubrir un sector en el que podían aprovechar la experiencia acumulada durante años manejando maquinaria pesada. «Vimos un nicho de mercado importante. No es lo mismo el gruista que nace del cine que un gruista extremeño que sabe poner una cámara donde otros ni lo imaginan», explica.

De Clint Eastwood a Tom Cruise

Trabajar en grandes producciones también ha dejado situaciones que difícilmente forman parte del día a día de una empresa de grúas. Diego recuerda, entre ellas, un desencuentro con Clint Eastwood durante el rodaje de El francotirador. Un malentendido con una orden de «alargar el tiempo» llevó a mantener durante unos 40 minutos un movimiento de cámara que terminó provocando el enfado del director.

En Misión: Imposible comprobaron de cerca el nivel de secretismo que rodea a algunas producciones. Hernández recuerda las restricciones durante las escenas de Tom Cruise con una moto y cómo el actor llegó a dar propinas a algunos operarios para evitar que miraran mientras preparaba sus acrobacias.

«Tom Cruise nos daba propinas de 20 euros a cada operario para que, cuando él pasaba con la moto, se dieran la vuelta y no le miraran”

Con Nicole Kidman el encargo fue muy diferente. Durante el rodaje de La reina del desierto, la empresa participó en la instalación de un jacuzzi en pleno desierto y utilizó sus medios para crear una luna artificial necesaria para la grabación de una escena.

Dragones, gladiadores y un Cíclope de nueve metros

Con los años, Grúas Eugenio fue ganando presencia en producciones cada vez más importantes. En Juego de Tronos, dos de sus grúas sirvieron para sostener el sistema de cámaras utilizado para recrear los ojos de los dragones, uno de esos trabajos que pasan completamente desapercibidos para el espectador cuando finalmente ve la escena en pantalla.

La empresa placentina también participó en el rodaje de Gladiator 2 en Ait Ben Hadu y más recientemente ha trabajado en el proyecto de Christopher Nolan basado en La Odisea.

En este último caso, uno de los encargos ha sido especialmente llamativo: el montaje y manejo de un Cíclope de nueve metros de altura utilizado durante la producción.

Son trabajos muy diferentes entre sí, pero todos tienen algo en común: detrás de algunas de las imágenes que después llegan a millones de espectadores hay maquinaria y operarios de una empresa que nació y mantiene sus raíces en Plasencia.

Extremadura como escenario de grandes producciones

Después de conocer desde dentro cómo funcionan estos rodajes, Hernández considera que Extremadura tiene recursos suficientes para atraer una mayor actividad cinematográfica.

El patrimonio histórico aparece como una de sus principales fortalezas. Plasencia o Trujillo cuentan con escenarios que, a su juicio, podrían resultar atractivos para productoras que buscan localizaciones para grandes proyectos.

«Tenemos un poderío de piedra natural en Plasencia o Trujillo que es media fortaleza ya construida»

Hernández defiende que ese potencial se promocione directamente entre productores internacionales y que puedan conocer sobre el terreno las posibilidades de la región. La llegada de rodajes, sostiene, no se limitaría al ámbito cinematográfico, sino que podría traducirse también en actividad económica y empleo.

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