Ariane Herrera 11/08/2026
Losar de la Vera ha sumado 18 nuevos autónomos en el último año, seis de ellos menores de 30 años, en un momento en el que el municipio intenta generar nuevas oportunidades económicas sin perder de vista el futuro de uno de los sectores que históricamente han sostenido a la comarca: el tabaco. A ese escenario se suma un problema compartido por buena parte del medio rural cacereño: hay personas interesadas en quedarse o instalarse en el pueblo, pero cada vez resulta más complicado encontrar una vivienda disponible para residir durante todo el año.
La situación del municipio se ha analizado en «Aquí no se rinde nadie», el espacio de Onda Cero patrocinado por la Diputación de Cáceres, con la participación del alcalde, Antonio Sánchez; el director de la Universidad Popular y de la Casa de Cultura de Losar, Ricardo Sánchez; la agente de Empleo y Desarrollo Local, Gema Luengo; y Choni Suárez, cofundadora del grupo folclórico Salmorena Losareña.
El tabaco mira a Europa
El futuro del tabaco continúa siendo una de las principales preocupaciones económicas en Losar y en el conjunto de La Vera. Ante los cambios que se plantean desde Europa, el alcalde advierte de las consecuencias que determinadas medidas pueden tener sobre los productores de una comarca donde este cultivo mantiene un importante peso económico.
Antonio Sánchez defiende que las instituciones diferencien entre los distintos productos vinculados al tabaco a la hora de legislar y tengan en cuenta la realidad de las zonas productoras. El debate no afecta únicamente a quienes cultivan directamente, sino a una actividad económica que durante décadas ha formado parte de la estructura productiva de la comarca. El alcalde ha sido tajante «El riesgo que parece que se puede avecinar nos preocupa porque puede afectar seriamente a la economía de Losar de la Vera y de toda la comarca»
Mientras se despeja ese futuro, Losar busca también diversificar su economía y generar alternativas capaces de ofrecer oportunidades a las nuevas generaciones.
Dieciocho nuevos autónomos y jóvenes que deciden quedarse
Los últimos datos de emprendimiento dejan algunas señales positivas. La agente de Empleo y Desarrollo Local, Gema Loengo, cifra en 18 los nuevos autónomos incorporados durante el último año, seis de ellos menores de 30 años.
A las actividades tradicionales se están sumando nuevas formas de trabajar que permiten desarrollar una profesión desde el medio rural. En Losar ya hay jóvenes dedicados, por ejemplo, a la enseñanza online o a la fotografía que han elegido el municipio como lugar desde el que desarrollar su actividad profesional.
Para Luengo, salir del pueblo no tiene por qué significar romper con él. Al contrario, considera que la experiencia adquirida fuera puede terminar convirtiéndose en una oportunidad para el propio territorio. «Hay que salir, hay que irse fuera, hay que aprender, hay que abrir la mente y luego hay que volver al pueblo a devolver lo que nosotros le hemos dado», defendió.
Una idea con la que también se identifica el propio alcalde. «Yo soy un ejemplo de uno que se fue y volvió… tardó casi 60 años, pero volvió», señaló Antonio Sánchez.
El sector sociosanitario representa otra de las vías de empleo más estables. La localidad cuenta con tres residencias geriátricas, una actividad que genera puestos de trabajo y que adquiere especial importancia en un territorio marcado por el envejecimiento de la población.
A esa actividad económica se suma un tejido cultural que continúa manteniendo el vínculo entre generaciones. Salmorena Losareña cumple 34 años con más de 70 integrantes de distintas edades, mientras la Universidad Popular mantiene una parte importante de la actividad formativa y cultural del municipio.
Hay quien quiere vivir en Losar, pero faltan casas
El problema aparece cuando quienes quieren quedarse o llegar al municipio buscan dónde vivir. «Si no solucionamos el problema de la vivienda es un freno muy importante», advirtió el alcalde.
No significa necesariamente que no existan casas. Parte del problema está precisamente en que muchas permanecen cerradas o necesitan una rehabilitación para volver a ser habitables. A ello se suma el crecimiento de los alojamientos destinados a estancias turísticas y de fin de semana, que reduce la oferta disponible para quienes buscan establecer su residencia de manera permanente.
Una realidad que el jefe de servicio de la Diputación de Cáceres, Javier Luna, describió con una imagen especialmente gráfica: «Son, como decíamos, una especie de escenario de película en la que nuestros pueblos van perdiendo la vida durante los días de diario y los fines de semana viene gente de fuera y abre esos alojamientos turísticos”.
La situación trasciende Losar. Luna señaló que cerca del 30% de las viviendas de los pueblos de la provincia no registra consumo eléctrico, un dato que refleja el importante número de inmuebles que permanecen sin uso.
La Diputación trata ahora de movilizar parte de ese parque residencial mediante nuevas líneas de ayuda dirigidas a rehabilitar viviendas para destinarlas al alquiler residencial.
El desafío para Losar pasa así no solo por atraer visitantes o generar empleo, sino por conseguir que quienes encuentran una oportunidad para trabajar y desarrollar su vida en el municipio encuentren también una casa en la que quedarse.













