16/09/2026
Paco Valverde en su sección Desde Torre Lucía de los martes, ha recuperado algunas de las historias que acompañaron los primeros años de la fiesta regional, desde el multitudinario gazpacho de Guadalupe hasta las concentraciones escolares que reunieron a miles de jóvenes en Plasencia y Galisteo.
El Día de Extremadura no siempre se celebró como lo conocemos ahora ni tuvo Mérida como escenario de sus principales actos. Paco Valverde ha recuperado este martes en Más de Uno Plasencia los primeros años de la fiesta regional y algunas de las historias que acompañaron su evolución hasta el formato actual.
La celebración del 8 de septiembre quedó establecida oficialmente en 1985, haciendo coincidir el Día de Extremadura con la festividad de la Virgen de Guadalupe. Precisamente Guadalupe acogió las primeras celebraciones, aunque la enorme afluencia de público terminó poniendo a prueba a una localidad con accesos limitados.
Paco recordó especialmente lo ocurrido en 1986, cuando a la cantidad de personas desplazadas hasta Guadalupe se sumó un incendio declarado durante la tarde en la parte baja de la localidad. De aquella edición quedó también una imagen mucho más curiosa. La Cofradía Extremeña de Gastronomía preparó un gazpacho de dimensiones extraordinarias que fue distribuido desde un camión cisterna y terminó entrando en el Libro Guinness de los Récords.
La celebración cambió posteriormente de escenario y Trujillo tomó el relevo entre 1987 y 1992, con actos que llegaron a congregar a miles de personas. No fue hasta 1993 cuando comenzó a asentarse el modelo que ha llegado hasta nuestros días, con el acto institucional y la entrega de las Medallas de Extremadura en Mérida durante la víspera del 8 de septiembre.
Miles de escolares y una concentración en Plasencia
La historia de la fiesta regional está también ligada a la Semana de Extremadura en la Escuela, una iniciativa que comenzó a desarrollarse a finales de los años setenta y que buscaba acercar a los estudiantes el conocimiento de la región.
Aquellos encuentros llegaron a movilizar a miles de alumnos. Plasencia reunió en 1983 a unos 11.000 estudiantes, mientras que cuatro años después otra concentración celebrada en Galisteo congregó a alrededor de 10.000 escolares.
La iniciativa estuvo además entre los primeros reconocimientos con la Medalla de Extremadura, creada en 1986. Una distinción con la que el propio Paco Valverde acabaría siendo reconocido años después.
La Medalla de Extremadura de Paco Valverde
En 2010, Valverde recibió la máxima distinción de la comunidad junto a otra placentina, la nadadora paralímpica Noelia García Martín. Era la primera vez que dos personas de Plasencia coincidían entre los galardonados de una misma edición.
Valverde recordó en Onda Cero cómo incluso entonces recurrió al humor para explicar su relación previa con el reconocimiento. Aseguró que antes de recibir su propia medalla ya acumulaba «cuatro cuartos» por su participación en iniciativas y entidades que habían sido distinguidas anteriormente, entre ellas la Semana de Extremadura en la Escuela, FEAPS, el CERMI y los JEDES.
Su relación con estos reconocimientos le dejó también otra imagen vinculada a Plasencia. Años después acompañó a Robe Iniesta en Mérida cuando el músico placentino acudió a recoger su Medalla de Extremadura y estuvo junto a él durante los momentos previos al acto en el Teatro Romano.
Historias personales y pequeñas anécdotas con las que Paco Valverde ha dedicado su espacio habitual de los martes en Más de Uno Plasencia a recordar cómo fue tomando forma una celebración que este mes ha cumplido más de cuatro décadas desde su reconocimiento oficial.


























































