30/09/2026
El intendente de la Policía Local, José Antonio Quijada, advierte del riesgo de normalizar el consumo de cannabis antes de conducir y señala los desplazamientos cortos como uno de los escenarios en los que se tiende a bajar la guardia.
Conductores desde los 16 años hasta mayores de 50, positivos simultáneos en tres o cuatro sustancias y un consumo de cannabis al que todavía se resta importancia antes de ponerse al volante. Son algunas de las situaciones con las que se encuentra la Policía Local de Plasencia en sus controles de alcohol y drogas.
El intendente José Antonio Quijada ha abordado esta semana en Con toda seguridad los controles que se realizan en la ciudad y ha insistido en una idea que considera fundamental para reducir la siniestralidad. «Todos los accidentes de tráfico son evitables».
Quijada señala que en Plasencia se ha producido una evolución favorable de la siniestralidad urbana, especialmente durante los fines de semana y en los accidentes relacionados con el consumo de alcohol y otras sustancias. Pese a ello, defiende que el objetivo debe seguir siendo reducir al máximo los siniestros y mantener la prevención incluso cuando se trata de desplazamientos muy cortos.
Cannabis y cocaína entre los positivos
No existe un único perfil de conductor que dé positivo. Las intervenciones de la Policía Local abarcan edades muy diferentes, aunque Quijada señala que entre los más jóvenes aparecen especialmente cannabis y cocaína.
Una de las principales preocupaciones está precisamente en la percepción del cannabis. El intendente advierte de que su consumo se encuentra muy normalizado entre parte de la población y recuerda que puede afectar a las capacidades necesarias para conducir.
Los agentes se encuentran también con situaciones de policonsumo. En algunos casos, los posteriores análisis de laboratorio han llegado a confirmar la presencia simultánea de tres o cuatro sustancias.
Cómo se detectan las drogas al volante
Los controles de drogas tienen un procedimiento diferente al de las pruebas de alcoholemia y los agentes encargados de realizarlos necesitan formación específica.
La primera prueba se realiza mediante una muestra de saliva que permite detectar diferentes grupos de sustancias. Si el resultado es positivo, se recoge una segunda muestra que posteriormente se remite al laboratorio para su análisis y confirmación.
El resultado del dispositivo no depende únicamente de esa prueba. Los policías realizan también una evaluación de signos externos en la que observan cuestiones como el habla, la coordinación, la sudoración, las pupilas o el comportamiento del conductor.
Estas observaciones resultan especialmente relevantes para determinar si el consumo está afectando a las capacidades para conducir y diferenciar entre una infracción administrativa y una posible conducta penal.
Una multa puede convertirse en un delito
La presencia de drogas en el organismo puede conllevar una sanción administrativa de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.
La situación cambia cuando los agentes aprecian que el conductor circula bajo la influencia de las sustancias y que sus capacidades para manejar el vehículo se encuentran afectadas. En esos casos pueden abrirse diligencias por un delito contra la seguridad vial, con las consecuencias penales que determine posteriormente la autoridad judicial.
Quijada insiste por ello en que un positivo no debe reducirse únicamente al riesgo de recibir una multa o perder puntos. La principal consecuencia está en el peligro que supone conducir con las capacidades alteradas tanto para quien se pone al volante como para el resto de usuarios de la vía.
El peligro de confiarse porque «está aquí al lado»
Especial atención merecen, según el intendente, los desplazamientos cortos. Viajes a localidades próximas, fiestas, comidas o celebraciones pueden generar una falsa sensación de seguridad precisamente porque la distancia que hay que recorrer es pequeña.
Es en esos momentos cuando se tiende a relativizar el consumo o a pensar que unos pocos kilómetros no representan el mismo riesgo que un viaje largo.
La recomendación de la Policía Local es la misma independientemente de la distancia. Alcohol, drogas y conducción son incompatibles, también cuando el destino está a pocos minutos de casa.


























































