24/09/2026
La asociación atiende desde Plasencia a usuarios de buena parte del norte de Extremadura con 20 profesionales y más de 150 tratamientos y plazas concertadas entre atención temprana, habilitación funcional y centro ocupacional.
Cuando Down Plasencia comenzó a dar sus primeros pasos, a mediados de los noventa, buena parte de las preocupaciones estaban en conseguir recursos cerca de casa para los niños que nacían con síndrome de Down y sus familias. Tres décadas después, aquellos niños han crecido y con ellos también lo han hecho su necesidades. Cómo acompañarlos durante la edad adulta y que ocurrirá cuando ellos y sus padres envejezcan al mismo tiempo es ahora uno de los grandes retos de la asociación.
La entidad plantea la necesidad de avanzar hacia fórmulas que permitan mantener la unidad familiar durante el mayor tiempo posible. Entre ellas, modelos residenciales adaptados o apoyos que puedan llegar al propio domicilio y eviten que el envejecimiento oblique a separar a padres e hijos después de toda una vida juntos.
Es un desafío que aparece después de años de crecimiento de una asociación que hoy presta atención no solo en Plasencia, sino también a familias procedentes de distintos puntos del norte de Extremadura, entre ellos el Valle del Ambroz, Tierras de Granadilla, Monfragüe y el Valle del Alagón.
Al frente de ese trabajo hay actualmente 20 profesionales y tres grandes áreas de atención. El servicio de Atención Temprana suma 37 tratamientos para niños de hasta seis asó, con y sin discapacidad intelectual, mientras que Habilitación Funcional cuenta con otros 97 tratamientos concentrados para mayores de hasta seis años en ámbitos como logopedia, psicología, fisioterapia, terapia ocupacional o psicomotricidad.
A ellos se suman 25 personas adultas que reciben apoyo en el centro ocupacional.
Estar al lado de las familias desde el primer momento
Una parte especialmente importante del trabajo desarrollado por Down Plasencia comienza mucho antes de llegar a sus instalaciones. La asociación ha trabajado junto al Hospital Virgen del Puerto en un protocolo para que las familias puedan recibir acompañamiento desde el nacimiento de un bebé con síndrome de Down.
La intención es que, junto a la atención de los profesionales, unos padres puedan encontrar también el apoyo de otras familias que ya han vivido ese primer momento y conocen las dudas que pueden aparecer.
«Es un bebé y, bueno pues enhorabuena, has tenido un bebé», resume la directora de Down Plasencia, Raquel Plaza, sobre uno de los primeros mensajes que intentan transmitir. Después llegará el tiempo de resolver dudas y buscar los apoyos necesarios, pero defiende que las familias deben poder disfrutar también de ese momento sin vivir permanentemente pendientes de lo que pueda ocurrir dentro de diez o veinte años.
La propia historia de Down Plasencia está estrechamente vinculada a esa necesidad de acompañamiento. Su presidente, Jesús Quijada, comenzó a implicarse en el movimiento asociativo tras el nacimiento de su hija y desde 1996 formó parte de la directiva regional de Down Extremadura. El trabajo desarrollado durante aquellos años fue tomando forma en Plasencia hasta la constitución formal de la asociación en 2012.
Una red que nació de las propias familias
Quijada y Plaza han compartido esta semana la realidad de la entidad en Onda Cero Plasencia, donde el presidente ha reivindicado especialmente el papel que continúa teniendo el asociacionismo para las personas con discapacidad intelectual y sus familias.
«Es la forma que tenemos las familias de personas con discapacidad de reivindicar ante los gobiernos lo que consideramos necesario para nuestros hijos», señalan.
Más de dos décadas después de aquellos primeros pasos, Down Plasencia se ha convertido en un recurso para familias de buena parte del norte de Extremadura. Y mientras mantiene la atención desde la infancia hasta la edad adulta, la asociación empieza a mirar también hacia una realidad cada vez más presente, conseguir que los apoyos crezcan y envejezcan al mismo tiempo que las personas que los necesitan.


























































