18/09/2026
El municipio busca aprovechar el tirón de uno de los monumentos más visitados de la comarca para llevar viajeros hasta el casco histórico, mientras suma nuevos proyectos ligados al patrimonio, la industria, la artesanía y el deporte.
Cada año, miles de personas llegan hasta Cuacos de Yuste atraídas por el Monasterio en el que Carlos V pasó los últimos años de su vida. El reto está en conseguir que ese visitante no vuelva a marcharse después de conocer el conjunto monástico, sino que entre en el pueblo, recorra su casco histórico, consuma en sus establecimientos y encuentre motivos para quedarse en La Vera.
Ese ha sido uno de los asuntos centrales de Aquí no se rinde nadie, el espacio de Más de Uno Plasencia patrocinado por la Diputación de Cáceres, que esta semana ha puesto el foco en Cuacos de Yuste y en las posibilidades de un municipio de unos 850 habitantes que combina el peso del turismo con industria, artesanía y nuevos proyectos locales.
En el programa han participado el alcalde, José María Hernández García, y la concejala de Cultura, Turismo, Emprendimiento y Actividad Empresarial, Ana Moreno Hornero, junto al artesano local Moisés González Zanca y la presidenta del Club Imperial Cuacos de Yuste, Juana Franco Pisado. A ellos se ha el técnico de la Diputación de Cáceres Javier Luna.
El Monasterio de Yuste recibe entre 100.000 y 120.000 visitantes al año, según los datos expuestos durante el programa, pero una parte importante de ellos no llega después hasta el casco urbano.
Y Cuacos tiene patrimonio para enseñar más allá del monasterio. La concejala de Cultura, Turismo y Emprendimiento, Ana Moreno Hornero, recordó que el casco histórico cuenta con protección desde 1959 y defendió la necesidad de conseguir que quienes llegan atraídos por Yuste descubran también el resto del municipio.
El pueblo dispone además de 18 casas rurales y dos hoteles, a los que se suma un camping actualmente en reforma, una capacidad turística especialmente significativa frente a su población habitual.
El Ayuntamiento reclama mejoras en el entorno del Monasterio
La relación entre el pueblo y el principal reclamo turístico de la zona deja también reivindicaciones pendientes. El alcalde, José María Hernández García, ha reclamado a Patrimonio Nacional una mayor interlocución con el municipio y actuaciones en el entorno del Monasterio.
«A la población de Cuacos no nos llega ni un céntimo de Patrimonio Nacional», señaló el regidor, que asegura que durante sus más de once años al frente del Ayuntamiento no ha sido convocado por su Consejo de Administración.
Entre las necesidades que pone sobre la mesa se encuentra especialmente la mejora del entorno y de la zona de aparcamientos. Hernández reivindica además la vinculación histórica del conjunto con la localidad y recuerda que Yuste se encuentra dentro del término municipal de Cuacos.
Para el técnico de la Diputación de Cáceres Javier Luna, el objetivo pasa por conectar ambos espacios y transformar una visita puntual en una experiencia más amplia. «Tenemos que cambiar el concepto del turista que visita por el del viajero que disfruta. La entrada al Monasterio tiene que llevar incluida una experiencia en Cuacos».
En esa estrategia aparece también uno de los proyectos que el municipio quiere desarrollar en la Casa de Jeromín, antigua sede de la Mancomunidad de La Vera. La intención es convertir el inmueble en un centro de interpretación o espacio museístico dedicado a Carlos V y a su hijo, Juan de Austria.
Un club que reúne a jóvenes de varios pueblos
El deporte se ha convertido también en una forma de conectar Cuacos con las localidades próximas. La recuperación del Club Imperial Cuacos de Yuste ha permitido reunir a jóvenes del municipio y de otros pueblos de La Vera.
Su director deportivo y concejal de Juventud y Deportes, Ángelotti Frías Domínguez, cifra en más de 350 los socios del club. La falta de niños suficientes en un único municipio ha llevado a incorporar a jugadores de localidades próximas, convirtiendo el proyecto en una iniciativa compartida por varias poblaciones del entorno.
La presidenta del club, Juana Franco Pisado, destaca además la respuesta que ha encontrado la recuperación del equipo tanto entre los vecinos como entre las empresas que colaboran con él.
Y entre los datos que el alcalde utiliza para mirar al futuro hay uno especialmente significativo. El colegio ha pasado de 34 alumnos matriculados en 2015 a 69 en el último curso escolar, según las cifras aportadas por Hernández durante el programa.
«Es un diagnóstico claro de que Cuacos es un pueblo con futuro», defendió el alcalde.
El municipio prepara ya una nueva propuesta para prolongar la actividad más allá de los meses de mayor afluencia turística. Los días 7 y 8 de noviembre celebrará sus primeras Jornadas Micológicas, una iniciativa con la que Cuacos quiere aprovechar también el otoño para atraer visitantes y mostrar otra cara de La Vera.


























































